del reporting a la estrategia climática: la huella de KPMG España

Estrategia climática: Del reporting al valor real con Germán García (KPMG España)

Huella Directiva: Podcast sobre sostenibilidad y descarbonización empresarial nace con un propósito claro: ser el espacio de referencia donde líderes comparten cómo integran el impacto ambiental en su ADN. Consolidar una estrategia climática sólida es hoy el factor diferencial entre las compañías que liderarán el futuro y aquellas que quedarán fuera del mercado.

En esta entrega, Máximo Sánchez Táboas (cofundador de airCO2) y Antonio Almodóvar (CEO de Grupo Atlante) conversan con Germán García Sardina, director en KPMG y líder de la práctica de Cambio Climático (Net Advisor). Se trata de una charla necesaria sobre regulación, propósito empresarial y la urgencia de que el dato climático alcance la misma trazabilidad que el dato financiero.

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Ep. 2: Germán García y la base científica de una estrategia climática profesional

Germán García Sardina lidera la unidad especializada Net Advisor en KPMG España. Su trayectoria es un ejemplo de cómo la vocación científica puede ponerse al servicio del mundo corporativo para diseñar una estrategia climática con sentido. Formado como químico especializado en la atmósfera, Germán decidió cursar un Executive MBA tras constatar que las empresas no siempre comprendían los riesgos del calentamiento global bajo una óptica de negocio.

Esta combinación de perfiles le permite hoy articular planes de acción que sean entendibles para todos los niveles de una organización. Desde su posición, actúa como un puente entre la complejidad técnica de las emisiones y las necesidades operativas de un Director Financiero o un Consejo de Administración. Para él, los criterios ambientales solo generan valor cuando se integran en la toma de decisiones diaria y no se gestionan de forma aislada.


5 hitos que han redefinido la estrategia climática corporativa

Durante la charla, Germán identifica los momentos críticos que han obligado a las compañías a acelerar su compromiso y definir una estrategia climática real. Aquí profundizamos en su impacto:

  1. Acuerdo de París y ODS (2015)
    Este fue el punto de inflexión donde la ciencia puso datos económicos al riesgo climático. Por primera vez, la comunidad internacional aceptó que el límite de los 1.5°C no era solo un objetivo ambiental, sino una frontera de estabilidad para la economía global. Los ODS permitieron aterrizar estas metas en la gestión empresarial diaria.
  2. La presión del sector financiero y los ratings ESG
    El momento en que los bancos y fondos de inversión empezaron a integrar criterios de sostenibilidad en la asignación de capital cambió las reglas del juego. Ratings como MSCI o CDP y normativas como la Taxonomía Europea convirtieron la estrategia climática en un indicador de solvencia. Si una empresa no es sostenible, su capital se encarece.
  3. Activismo social y el poder de la Generación Z
    Estamos ante un cambio de paradigma donde el cliente final y el talento joven auditan el impacto ambiental antes de elegir una marca. Esta generación no busca eslóganes, sino transparencia. Las empresas que no demuestren un propósito real pierden no solo ventas, sino su capacidad de atraer a los mejores profesionales.
  4. La lección de resiliencia del COVID-19
    La pandemia demostró lo frágiles que son los sistemas económicos ante riesgos globales no financieros. Este evento actuó como un «clic» mental para los directivos: si un virus pudo detener el mundo, un evento climático extremo (como una sequía prolongada o inundaciones) puede destruir una cadena de suministro de la noche a la mañana.
  5. Regulación europea: CSRD y Ley Ómnibus
    El aterrizaje normativo europeo exige elevar la calidad del reporte. El foco ya no es cuánto se escribe, sino qué impacto real tiene lo que se cuenta. La normativa obliga a las empresas a mirar más allá del papel para centrarse en la materialidad y en aquello que realmente aporta competitividad y resiliencia al negocio.

Aprendizajes clave para una estrategia climática de éxito

Digitalización: El fin del «caos» en el dato de la estrategia climática

Uno de los mensajes más contundentes de Germán es la necesidad de «poner orden en casa» para que la estrategia climática sea creíble. Gestionar datos mediante hojas de cálculo manuales ya no es una opción válida para las empresas que buscan excelencia. Para asegurar la calidad de la información, es imprescindible digitalizar la recopilación de datos, garantizando que el Consejo de Administración maneje certezas científicas.

Gobernanza: Del Consejo de Administración a la fábrica

La sostenibilidad no es solo responsabilidad de la alta dirección. Germán subraya que la gobernanza debe ser capilar y alcanzar a todos los niveles operativos. Un ejemplo claro es el operario que optimiza el uso de una máquina; si este no comprende el impacto energético de su acción, cualquier estrategia climática perderá eficacia operativa en el día a día.

Análisis de riesgos físicos y geolocalización

La tecnología actual permite realizar análisis de riesgos con una precisión asombrosa. Mediante el uso de mapas de calor y escenarios científicos, las empresas pueden hoy geolocalizar sus activos y prever impactos físicos en radios de pocos kilómetros. Este análisis cuantitativo es la base para diseñar planes de adaptación que aseguren la resiliencia del negocio.


Conclusión: El valor estratégico del rigor técnico

La reflexión final de Germán García es directa: «Si no lo estás viendo, vas tarde». La transición hacia una economía hipocarbónica no es un proceso opcional, sino un requisito indispensable para la continuidad de cualquier modelo de negocio actual. Adoptar esta visión permite que el reporte de sostenibilidad deje de ser una carga administrativa para convertirse en una palanca de rentabilidad financiera y confianza para el inversor.

En este contexto, la profesionalización del dato se vuelve la piedra angular de cualquier avance serio. Herramientas como airCO2 nacen precisamente para dar soporte a esa necesidad técnica, facilitando que la medición de la huella de carbono alcance el rigor científico necesario. El objetivo último es que cada organización pueda respaldar su estrategia climática con información honesta, trazable y lista para ser integrada en el núcleo de sus decisiones financieras.

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Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Por qué Germán García insiste en que el ESG debe «hablar el idioma del negocio»?

Porque, durante años, la sostenibilidad se gestionó desde un enfoque reputacional o filantrópico. Germán, con su formación en Química y MBA, defiende que para que una estrategia ESG sea efectiva, debe traducirse a términos de rentabilidad, mitigación de riesgos y eficiencia operativa. Solo cuando el Consejo de Administración entiende que la sostenibilidad afecta al valor de la acción y al coste de capital, se produce una transformación real.

¿Cuál es el riesgo de seguir gestionando los datos climáticos en hojas de cálculo (Excel)?

El riesgo principal es la falta de trazabilidad y la pérdida de calidad de la información. Germán subraya que los datos ESG deben alcanzar una «calidad financiera». En una auditoría o ante un inversor, las estimaciones manuales generan incertidumbre. La digitalización es la única vía para garantizar que los datos sean auditables, estandarizados y sirvan para tomar decisiones de inversión millonarias con seguridad.

¿Cómo influye el desempeño ESG en la financiación bancaria actual?

El mundo financiero se ha convertido en el gran motor del cambio. Actualmente, las entidades utilizan ratings como MSCI o CDP para evaluar a las empresas. Un buen desempeño en criterios ESG permite acceder a los llamados Sustainability Linked Loans, productos financieros donde el tipo de interés está condicionado al cumplimiento de hitos de descarbonización. Si la empresa no cumple, su financiación se encarece.

¿A qué se refiere Germán con que la gobernanza debe llegar «hasta el operario de fábrica»?

Significa que la sostenibilidad no puede quedarse en un despacho de la alta dirección. Para que una empresa se descarbonice, el operario que maneja la maquinaria debe ser consciente del impacto energético de sus acciones. La gobernanza ESG implica formar y empoderar a toda la cadena de valor; de nada sirve una decisión estratégica en el Consejo si no se traduce en cambios operativos en la planta de producción.

¿Cómo ayuda airCO2 a cumplir con el rigor que exige KPMG en sus análisis?

airCO2 se alinea con la necesidad de profesionalizar el dato que menciona Germán García. Nuestra plataforma digitaliza la huella de carbono bajo principios científicos, eliminando la opacidad de los procesos manuales. Al proporcionar datos trazables y honestos, ayudamos a que las empresas construyan una estrategia ESG sólida que responda a las exigencias de transparencia de inversores, reguladores y grandes consultoras.


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